La Terapia Floral del Dr. E. Bach es un método terapéutico complementario y natural (Terapia Vibracional) compuesto por 38 elixires.
Fué un médico Inglés (24.9.1886 - 1936) que destacó especialmente por sus investigaciones en el campo de la bacteriología y que posteriormente se hizo también Homeópata. Desarrolló una terapia natural, empujado por su amor y gran respeto a la naturaleza. Dejó en 1930 su laboratorio y su próspera consulta de Harley Street, la famosa calle londinense "de los médicos", y marchó a Gales donde se dedicó, guiado por una exquisita intuición, a la búsqueda de un "método curativo natural en el que no se necesitara destruir ní alterar nada".
Durante seis años su trabajo culminaría en el descubrimiento y sistematización de los 38 remedios que componen su sistema.
Las flores forman parte de la llamada Terapia y/o Medicina Vibracional en la que, como en la Homeopatia, se contempla al ser de forma holística, es decir en su totalidad física, emocional, mental y espiritual.
Estas terapias pretenden restablecer, corregir y prevenir estados anímicos negativos del carácter humano y potenciar el desarrollo y la estabilidad de la personalidad, permitiendo así alcanzar un mayor desarrollo y una mayor capacidad de resistencia frente a eventuales trastornos emocionales y psicosomáticos. Es especialmente importante destacar que también nos ayudan a adaptarnos mejor al medio en el que vivimos, y que no solo son un importante instrumento terapéutico, sino un gran apoyo para el desarrollo de la personalidad potenciando recursos tales como: la creatividad, la capacidad de estudio y aprendizaje, la comunicación, la evolución de la consciencia, etc.
Como en Homeopatía, no se tratan enfermedades sino a enfermos, yendo a la causa, al orígen que creó la disarmonia (disrítmia) y que originó la enfermedad. El tratamiento a la vez, mejora los síntomas.
No. Todos podemos ser susceptibles de experimentar en ciertos momentos estados negativos, de tener actitudes y sentimientos que, al desequilibrarse, generen una determinada forma de sentir y actuar y que, al alterarnos, afecta también a quienes nos rodean. Si el estado de disarmonía se mantiene en el tiempo, puede llevar a la cronicidad y a la materialización posteriormente de una patología física, emocional o mental. Si prevenimos y corregimos esta tendencia al desorden y al conflicto, evitaremos el desarrollo de enfermedades, a la vez que mejoraremos como seres humanos.
El terapeuta utiliza el interrogatorio y la observación como fuente habitual de datos, así como la observación de otras informaciones (físicas, funcionales, orgánicas, conductuales, etc). La Terapia Floral de Dr. Bach se aplica desde hace unos 80 años. En 1983 la O.M.S (Organización Mundial de la Salud), dirijiendose a las administraciones sanitarias de sus estados miembros, publicó un estudio recomendando explicitamente el uso de la Terapia Floral del Dr. Bach.*
No. Las flores pueden ser tomadas por todos: bebés, mujeres embarazadas, ancianos, animales, etc. Carecen de efectos secundarios y no hay posibilidad de sobredosificación, siendo además compatibles a otros tratamientos y terapias tanto complementarias como alopáticas.
* "Medicine Traditionelle et couverture des soins de santé". OMS. Genève, 1983. pag.162. Judith Gracia Valls Homeópata. Naturopatía. Terapeuta Floral. Terapias Biológicas.